Tú por aquí...

Sed bienvenidos a este pequeño universo de neuronas y entes olvidados ...

martes, 14 de abril de 2015

Moi-lino

Y veo las sombras que van recorriendo por los pasillos. Pregunto con mi voz rota, ¿quién es? ¿quién se acerca por el horizonte?

Sin respuesta.

Mientras continuo observando las sombras, danzando  en círculos. Como si de folclor se tratara.

A lo lejos, se oye un rugido, puede ser venido de la calle o de mi lado, ya que perdí la noción de las distancia. Corro, quizás para huir de todo lo que a mi alrededor se antoja extraño o para encontrar alguna coherencia.

Llego a una habitación tan grande que incluso me hace sentir pequeña. En medio veo un molino rojo ya viejo sin casi encanto, pero aún tan vivo. Es movido por el agua, que corre tímida por las asas de éste. Tan delicada y tan fuerte a su vez. Aparece el viento, de repente, al rededor de éste, pretendiendo jugar, como si tuviera envidia de su acción, e impotente crea un cortina en su entorno llegando a ocupar toda la habitación. Me ciega y caigo en el mismo suelo, desorientada.

Sueño con otros mundo pero no los distingo.
En uno de ellos hay un enorme acantilado, pero sin profundidad alguna. Siento que resbalo por una de sus partes y asustada grito sin voz cerrando tan fuerte los ojos para no ser consciente de mi perecimiento.

Recupero el conocimiento de mi instancia.

Oteo a mi alrededor, y no encuentro nada.

Me levanto.

Solo hay un gran Sol.

Todo ha desaparecido. Solo estoy yo enfrente del amanecer.

No hay comentarios: