Tan sólo han pasado unas horas de tu gran día. Te observo en la oscuridad preguntándome cuánto más te tendré en mi vida. Quizás décadas, años, meses o, tan sólo, unos minutos.
Que triste y cruel es el destino que a su azar juega conmigo. ¿Querrá sólo torturarme a su antojo? Sí es así, ¿qué motivo te ha llevado a eso, destino?
Desarmada ando, cuando me veo en tus redes, oh mísero destino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario