Mira el camino que a lo lejos se divisa, veo como estas primaveras han dado su fin,grandes personas,insignificantes seres que a mi alrededor lloran delante de un habitáculo de madera.
Hipócritas,nauseabundos,productos de la gran escoria,dando un consuelo en vano,sabiendo sin saber y sin ver que en su mirar solo pura vanidad y alegría de mi final fortuito.
Enemigos que fueron amigos ,amigos que entre el velo de la falsedad y una leve a puñalada en la espalda,sangrante e incoagulante se convertió en traición.
Entre mis entrañas siento como arde profundo e incontenible dolor.
Menos mal que esa fría mano ya me ha llegado y me ha arrastrado,no soportaría ver sus frívolas miradas que causaron lo que por hoy escribo.
No supieron que entre más necesitaba,menos estaban,entre más ayuda requería mi corazón más soledad percibía en mis ventrículos.
Tenuante luz que en este dichoso túnel se ve,nada queda más si fuera mi vida lo que en juego en sí se pone,en mí se construía esa desdicha muerte.
Y ahora mi amor,mi dulce yo que en mí crecía y se reproducia ha sido propio testigo de este camino.
No pude ver tus ojos abrir y esa dulzura de mirada que tendrías.
No hay comentarios:
Publicar un comentario